Primeros síntomas y causas del Parkinson

La enfermedad de Parkinson afecta aproximadamente a 827,5 personas por cada 100.000 habitantes en Francia, es decir, algo menos del 1%. Es la segunda enfermedad neurodegenerativa más común después de la enfermedad de Alzheimer y la segunda causa más común de discapacidad motora en personas mayores después del accidente cerebrovascular.

La enfermedad de Parkinson es un trastorno neurodegenerativo que afecta el sistema nervioso central y desencadena una desaparición irreversible de neuronas localizadas en la sustancia negra.

Definición del Parkinson

La enfermedad de Parkinson es un trastorno neurodegenerativo crónico que afecta el sistema nervioso central y progresa lentamente. La enfermedad puede explicarse por la progresiva e irreversible destrucción prematura de ciertas neuronas de la sustancia negra del cerebro, responsables de la deficiencia dopaminérgica, que es la causa de los síntomas descritos habitualmente como temblores de reposo, lentitud de movimientos y rigidez muscular, denominados plásticos.

Esta enfermedad causa esencialmente trastornos motores. La enfermedad de Parkinson generalmente comienza entre los 45 y 70 años de edad. Los primeros síntomas aparecen sólo de 5 a 10 años después del inicio de la enfermedad.

Enfermedad de Parkinson idiopática

La enfermedad de Parkinson idiopática (EPI) es la forma más común de la enfermedad de Parkinson, afectando a 7 a 8 de cada 10 pacientes. El término “idiopático” significa que se desconoce la causa de la enfermedad. La enfermedad de Parkinson, que generalmente ocurre a una edad avanzada, es el resultado de la degeneración de las neuronas.

Los pacientes con MIP presentan los síntomas característicos de la enfermedad: temblores en reposo, mala coordinación de los movimientos, movimiento lento, rigidez, estados de ánimo y trastornos conductuales. Los tratamientos propuestos basados en la levodopa pretenden retrasar el avance de la enfermedad.

Parkinson

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Causas del Parkinson

Las causas de la enfermedad de Parkinson aún no se han determinado. La predisposición genética puede ocurrir, especialmente en los jóvenes menores de 45 años de edad, asociada con factores ambientales como los tóxicos de tipo pesticida o los metales pesados. La relación entre la enfermedad de Parkinson y el uso de pesticidas por parte de los agricultores se reconoce ahora mediante un decreto que entró en vigor el 10 de mayo de 2012.

La combinación de estos dos factores, genético y ambiental, parece ser un factor de riesgo para la enfermedad de Parkinson: la fragilidad genética causaría la destrucción y reducción de las neuronas dopaminérgicas y se agravaría por la presencia de tóxicos ambientales. La ocurrencia de un trauma mayor es otra hipótesis que puede explicar la ocurrencia de esta patología.

Algunas enfermedades se asemejan a la enfermedad de Parkinson, pero no se explican por la degeneración de las neuronas dopaminérgicas: los síndromes del Parkinson incluyen la enfermedad de Wilson (debido a un exceso de cobre en el cuerpo), otros trastornos neurológicos, algunas demencias o el uso de ciertos fármacos neurolépticos.

Fisiopatología del Parkinson

La fisiopatología de la enfermedad de Parkinson nos ayuda a entender los mecanismos que conducen a la enfermedad de Parkinson. Se sabe ahora que la enfermedad se debe a una disfunción del Locus Niger, el principal núcleo gris del cerebro.

De hecho, los núcleos grises centrales constituyen el sistema extrapiramidal y regulan el tono muscular y los movimientos reflejos involuntarios. En la enfermedad de Parkinson, Locus Niger deja de segregar dopamina, un neurotransmisor que juega un papel crucial en el control del movimiento.

Las neuronas involucradas fabrican y secretan dopamina, un neurotransmisor esencial para controlar los movimientos del cuerpo. En la enfermedad de Parkinson, las neuronas se degradarán gradualmente causando una disminución en la cantidad de dopamina. La dopamina permite el control de los movimientos, especialmente aquellos que son involuntarios, pero también actúa en la sensación de placer.

Los primeros signos ocurren cuando la mitad de las neuronas dopaminérgicas han desaparecido.